Peinaba blanca cortina
su pelo, con luz del alba
soñaba a la luz del día
aún siendo de madrugada.
Sus ojos se los pintaba
azules de puro cielo
y el aire y el mismo viento,
con cariño los secaba.
Maquillajes a su cara
del tostado del terreno,
y era bálsamo a su cuerpo
la lluvia que rociaba.
Se arregla la pobre anciana
con sus manos temblorosas
y el perfuma de las rosas,
por su cuello se derrama.
Se viste y se engalana
con las ropas de otros tiempos
medias cortas, falda larga
y zapatos de agujeros.
Blanco de plata su pelo
cara de arrugas marcada,
fuerzas casi agotadas
pero ilusiones de acero.
Sale al sol, a paso lento
sobre el bastón apoyada
pasa las horas del tiempo,
paseando por la playa.
Ya quedaron sus recuerdos
sus amores, las palabras
olvidadas y enterradas
por los años que se fueron.
Habla a la mar, y a las olas
con sus ojos azul cielo
recordando caracolas
que en la arena, se perdieron.
Pero pasea arreglada
a la orilla de recuerdos
recordando a un marinero,
que hace años la olvidara.
Tantos barcos que partieron
y recogieron sus anclas,
tantas vidas y recuerdos
de esperanza fracasada.
Ven los barcos atracados
en el puerto, a una anciana
que se arregla con el alba
y que sale de paseo.
¿Dónde está tu marinero
que la mar se lo ha tragado?
cuantos años esperando
arreglada para verlo.
¿Dónde guardas los recuerdos
que se pierden en el mar?
si el corazón tienes preso..
en el muelle de san Blas.