LA GUERRA SE GANÓ SIN TI
Te confesé lo que sentía y de tu boca salió tiempo y espacio. De inmediato supe la verdad: ojos sin sentimientos y labios que maltratan revelaron que solo arrodillado me querrías.
Te pervertías con tu silencio. Riéndote por dentro, te veías feliz viéndome aferrarme al endeble hilo de tu cabello, mientras tu corazón de piedra dormía.
Quise gritarte que te odiaba, pero la rabia se extinguió. Fui viviendo del dolor que comprendí al saber que no se obliga a amar a quien no te ama.
Percibí que no fue tu culpa que yo te diera todo de mí; fui yo, siempre yo, por imaginar una vida con alguien que solo me miraba con lástima. Entendí que contigo perdí una batalla, pero al soltarte, gané la guerra.
Me sentí estúpido e impotente, pero un día decidí soltarte y ser feliz, volviéndome mi propio Sol en medio de toda la oscuridad.
Autor: Álvaro s.