EL NIDO OLVIDADO.
Pasaron muchos soles por el árbol de granado
sus ramas viejas recuerdan sus arbores,
ya casi sin hojas, sin frutos y sin flores,
le queda un solo trino y un nido olvidado.
Cantos de vejez le trae su gorrión herido,
que vive en la vieja fronda ya casi vencida,
acaricia con trinos su fronda sufrida,
susurrando nombres de ayer en el nido.
La llegada primavera le trae fresco rocío,
y una última floración que será fruto en verano,
sanación al herido corazón humano.
calor al alma de sobrehumano frío.
Brilla la tarde al son de generoso trino,
que intenta retener al sol que se ha ido,
sangrante gorrión de gorjeo herido,
melodía sagrada al que sabe oír lo divino.
Autor: Poeta al atardecer.