Salva Carrión

Llegué, por fin, a mi hogar

 

 

Llegué, por fin, a mi hogar,

tras muchos años alejado;

frente a la puerta, cansado,

no me aventuré a rogar.

 

Un fantasma del pasado,

en silencio, me quiso saludar;

mi mente no pudo pensar

que ya había sido perdonado.

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