AREPENTIMIENTO
Hoy perdí más de lo que gané: la mirada que imploré a mis propios cielos.
Me dolió devolverla, con la falsedad de ver solo a otra persona.
Maldije mis nervios, no al tiempo, sino a mi falta de poder
para detener la escena y repetirla bien.
No fue el cosmos quien falló; yo maté la única oportunidad.
Ahora, mi conciencia me lanza una ironía brutal:
Somos dos universos paralelos, condenados a observarnos.
Es un deseo sin fin.
Intenté hallar cien razones para huir, y solo bastó una para amarte.
El silencio de la soledad no me dio consuelo;
confirmó que la sombra de tu presencia me perturba más que la ausencia.
Y por esa sombra, y por el recuerdo de ese fracaso,
movería la montaña que fui incapaz de mover en tus ojos.
Autor: Álvaro s