Xime y la vida

Quiero hablar

Esta noche de miércoles,

que para mi parece sábado,

tengo ganas de hablar, 

quisiera conversar.

 

Contesto historias locas,

ando hiperverbal,

ando reforzando, 

el instinto de socializar.

 

Le hable a un chico que me cae bien,

con una escusa floja,

que el uso para hablarme ayer,

él me hablo caleta,

y se fue,

sin decir adiós,

no creo que vaya a pronto volver,

pero que mas da,

no lo esperare, 

al menos eso, yo me tratare de hacer creer.

 

Una chiquilla que conoci en una fiesta,

me hablaba de su carrera,

que genial fue hablar con ella,

que satisfactorio es cuando se cumplen las metas.

 

Otra niña también me contestó,

me habla de su investigación,

que feliz cuando se logra,

conversar con amor.

 

Otro chico la historia me contestó,

pero no responderé,

se que le gusto,

no quiero medirme con él,

me asusta dar un falso mensaje,

o solo me cansa ser cordial,

como sea esta noche,

no le voy a contestar.

 

He aqui me despido,

mi historia conte ya,

no puedo dormir,

tenia ganas de hablar.

 

Mil razones podria buscar,

sociales, biológicas, 

auténticas, líricas,

artísticas, retrógradas,

no hay explicación que dar,

solo ando con ganas de conversar.

 

Pero si quieres te envuelvo,

en un microcuento,

hoy a mi compañero de clase

me atreví a saludar,

le dije que me gustaba como participa y aporta con sus observaciones,

que me gusta escucharlo hablar,

hace rato tenia ganas,

me atrevi, fue genial,

que ganas de discutir una película,

nuestras mentes conectar,

que reconfortante ver,

ver lo amable que conmigo fue,

eso me gusto y a mi cerebro también,

como comer azúcar al despertar,

después tu cerebro te lo pide una y otra vez más.

 

Dicen que soy muy racional,

que mis emociones intento siempre explicar,

puede que sea verdad,

la terapia es un viaje maravilloso,

que todos deberíamos una vez transitar.