Escucha, pon atención
al sonido de las olas
al murmullo de la brisa,
al sonido de mi voz.
!Calla! Y escucha el quejido
de las ramas y las hojas,
del agua al romper la orilla
de la risa de las rocas.
Pon atención al lamento
del aire, cuando te toca
a las nubes en el cielo
y al sonido de mi boca.
!Espera! No digas nada
guarda silencio y escucha
como nace la mañana
de la noche más oscura.
Ahora que estás en silencio
escucha mi corazón,
que si late es por tu amor
contra las olas y el viento.