La profundidad del dolor define la altura de tu transformación.
No hay grandeza sin sombra.
No hay claridad sin haber caminado ciego.
No hay fuerza sin haber estado al borde de quebrarse.
Quien nunca ha tocado fondo, no sabe lo que es sostenerse.
Y quien ha estado ahí…
no necesita demostrar nada.
Su presencia ya habla.
Su silencio ya pesa.
Su mirada ya sabe.