Pongo a Dios como testigo
y a los ángeles del cielo
si quererte, hoy no quiero
es porque tú no has querido.
Si te di todo mi ser
y a cambio no tuve nada,
quizás mi amor renegabas
por no sentir ni querer.
Fuiste mía entre sueños
nunca tu amor lo gocé
nunca, supe que queriendo
me quisiste, alguna vez.
Y mentí mis sentimientos
me engañé de falso amor
te entregué mi corazón
y de amor, me fui muriendo.
Pongo a Dios como testigo
que te quise de verdad,
oculté la realidad
para no sufrir castigo.
Y manantiales salados
de mis ojos, fueron hijos
fueron verdades pecados
fueron besos confundidos.
Pongo a Dios como testigo
que murió mi corazón
por entregarlo a un amor,
que lo tuvo y no lo quiso.
Hoy lamento y me maldigo
por creer que me querías,
hoy de nuevo la mentira
vuelve a ser lo que he tenido.
Y los ángeles del cielo
el mismo Dios por testigo,
fueron los jueces divinos
de que siempre te he querido.
Fui de amor, siervo y esclavo
del engaño, sordo y ciego
fueron tus besos y abrazos,
mi mentira.. sin saberlo.