La vi llegar en la noche de fuego,
su suéter rojo brillaba en la brisa,
le dije al viento: “Eres puro juego”,
su respuesta fue herida que no avisa.
Entre cortado le entregué un halago,
“Eres muy bonita”, dije sin defensa,
ella dijo: “No busco amor ahora,
quizá después, en otra experiencia.”
Pensé en su piel, sus labios, su mirada,
los lentes que guardan su universo,
fue un instante, una llama sagrada,
que el cigarro acompañó en el verso.
Hoy guardo esa frase que fue canción,
un eco dulce que aún toca mi alma,
y en cada noche su luz y su razón
se vuelven fuego, se vuelven calma.
Morenita coronada de aurora,
pintura única llena de consuelo,
con un aire y con una piel sonora
que me entrega mil momentos brillantes.
22 de Julio 2025