Bajo un espejismo de melancolía busco anhelarte para mis labios tropezar en tus besos. Los apresan tus tiernas comisuras
Tus ojos traslúcidos desmayan la luz tenue, se amanece tímida tu caricia en mi memoria.
Hasta que el desgaste me sepulte los párpados, te vestiré de besos para que no mengues de frio.
Hasta que nuestra alucinación hipnagógica quiebre el impulso de vaciar los cuerpos, seguiré anhelando tropezar en tus besos.