Con cada frágil aliento
te amo, mi soledad te acompaña
fuera del risible mar de mi sangre,
ato mis latidos a tu alma.
Con cada frágil aliento
ningún otro cariño, mi mente alegra;
con las vestiduras bordadas por el cielo,
yo acaricio el paraíso cuando me besas.
Con cada frágil aliento
llevas envuelto el caribe en tus labios
dónde la muerte se aleja cuando al menos
de tu boca respiro la fragancia que envuelve tus besos.
Con cada frágil aliento
me aferro a tus brazos, ¡oh que abrazos!
En tan dichosa intensidad:
construyendo juntos el momento adecuado.
Con cada frágil aliento
te expongo a los vientos de noviembre.
Mi rostro secreto, mi corazón en llanto
mi cielo meridional en temple.
Con cada frágil aliento
te amo, como amo a Cuba.
Te amo, como amo a las canciones
así como cada sonrisa tuya.
Con cada frágil aliento
he amanecido dichoso
bajo los efectos del amor
bajo los misterios amorosos.
Con cada frágil aliento
el viento se afianza en tu oído
para que escuches de mi voz,
los susurros que desgarran los sentidos.
Con cada frágil aliento
te lleno de tinta y poemas
de versos llenos de encanto;
que giran y giran como la rueda.
Con cada frágil aliento
te mueves como las olas
y te balancea con el viento
para que con un suspiro me digas:
¡Hola! Con cada frágil aliento.