Rodrigo Martínez

Mercurio

Llegaste en un rayo sin previo aviso,
quemando el calendario de mis días,
dejando el temblor de mil noches frías
y el eco de un amor sin compromiso.

No supe si eras la llama o espejismo,
si eras alivio o solo adrenalina,
pero dejaste luz en la rutina
que nubló mi idea del realismo.

Te fuiste igual que el sol al mediodía,
dejando un lado frío y otro ardiente;
grabada entre la falsedad de la gente,
y en la órbita que pasa y no se enfría.

Va un planeta menos y aquí en Mercurio
me dejaste tu huella sin que te vea,
y me tiraste la fugaz idea
de mantenerme bajo tu perjurio.
12 de junio 2025