Voy a presentar dos canciones (bueno, lo escribí como canciones, pero cada quien que las etiquete como lo entienda) de la misma época; son contemporáneas. De cuando era más joven que ahora. La primera está escrita un anochecer de viaje en un ferry dedicada a Nissamar (ella está poetizada en el poema “restos de un naufragio” y “esta noche te escribo otra carta” . Aún con toda la distancia de tiempo y espacio, años después ocupa un lugar privilegiado en mis sentimientos).
La segunda está escrita en la plaza de atrás para echarnos unas risas entre los colegas. La cantábamos en la calle allá a mediados de los noventa haciendo ritmos con los pedales y la cadena de una bicicleta, otro haciendo “beatbox” y alguno percusiones con lo que tuviese a mano: arte callejero. Y luego me extraña que mi hijo y mi nieto hayan nacido con un defecto congénito: ambos dos han heredado la enfermedad del don de la palabra.
FENECIÓ
Rum, rum. Zig, zag.
A toda máquina, vaivén.
Se aleja sobre las olas el barco.
La distancia es algo cruel.
Bebo cervezas y cae la noche.
Ojos que miran concupiscentes.
Y yo, sentado solo en la popa,
porque no quiero perderte.
No sé si llorar, no estoy acostumbrado.
No sé cómo tenerte, no estoy acostumbrado.
Confío más en ti que en mí,
aunque sé que no me quieres.
Y al final,
traicionado por mi propio amor,
buscaré refugio en el abismo
de la perdición amarga.
Lo sé. No lo quiero evitar.
Me haces mal, me haces bien,
no te culpo por tu encanto,
siempre fuiste natural.
Todo lo que hago, es por ti.
Todo lo que no hago, es por ti.
Todo lo que pienso es a ti.
Tú bien sabes que te quiero
y no es un pretexto.
Y sin embargo, pretender poseerte
es como poner fecha a una carta de amor.
Es como encerrar a una flor en una jaula.
Porque yo, simplemente,
te amaré para siempre.
RAP PARANOIA
Me levanto por la tarde después de una amanecida
tripis, porros y anfetaminas
me ligué tremenda mierda, y en el parque
para colmo resacado
me encontré con un pescado diciendo que me quería.
Y esta tía? Qué cipote le ha picado?
Creo que no me la he tirado
y aunque insiste y me lo jura y a mi me la pone dura
y si me apura
repetimos el fregado,
No es un rap, esto es una paranoia.
No es un rap: es una historia de amor.
No es un rap, esto es una paranoia…
Qué desfase.
Esto ya no hay quien lo pase,
quiere que yo sea su novio y yo me cago en su padre
o en su madre; me da igual la parentela
es fea pero tiene pelas y eso está de puta madre.
Orgías de polvos, orgías de polvajera,
me la tiro en el sofá y esnifo sobre la mesa.
No es un rap, esto es una paranoia.
No es un rap: es una historia de amor.
No es un rap, esto es una paranoia,
es una historia de amor entre un coño y una polla,
es una historia de amor entre un coño y una polla
es una historia de amor…