marco romero

El Alma

El Alma 

Creemos que está contenida,

la piel su frágil linde,

su vasija el hueso?

¡Qué ignorante el error, qué pálido!

 

Es ella, la vasta y ciega,

la que abarca la noche que nos mira,

y el temblor que nos hace existir,

la que guarda la risa del niño que aún no es,

y la lágrima del que ya no recuerda su nombre

a veces tan magnífica, tan radiante,

que no se pueden contener.

 

¿No la ves, cómo se levanta

del polvo de la angustia

en forma de pájaro translúcido?

y va a posarse en las ramas del árbol de los sueños,

para que sus pétalos se abran

y canten con la voz del viento;

y sus frutos se vuelvan estrellas

que iluminen la noche de los incrédulos.

 

Así, en cada respiración,

el universo entero se dilata y se contrae

al son de un corazón

que se vuelve cósmico.

 

m.c.d.r