PASTEL, MANGOS Y MIL ESTRELLAS.
Yo sé que hay un pequeño riesgo,
Pero mi alma va a pagarlo sin miedo.
No te veo como un fantasma.
Escojo tu amor más que la fama.
Verte es sumergirme en mar abierto,
Y cuando me saludas, logro pisar la luna.
Contigo quiero hacer muchas travesuras,
Reírnos de todas nuestras aventuras.
Cuando abre las ventanas de tu ser,
Todos los jardines empiezan a florecer.
Tu sonrisa brilla más que mil estrellas,
Tus labios son como pastel de cerezas.
Tus caderas mangos con sal, limón y pimienta.
Si me aceptas, no soltaré tu mano.
Seamos como un hermoso arcoíris,
Que Jesús sea el centro de nuestro amor;
Con Él viviremos humildes y sin rencor.