🌒 *XV. Promesa en la sombra*
Aunque te amo en la sombra y el sigilo,
aunque mi voz no grita tu querer,
hay en mi alma un pacto sin romper,
un voto ardiente que jamás vacilo.
No hay altar, ni testigos, ni asilo,
pero mi amor no sabe de perder:
te pertenece como el amanecer
del llameante rosicler que yo vigilo.
Prometo amarte aunque el mundo calle,
aunque la ley nos niegue su perdón,
aunque mi piel no alcance tu detalle.
Mi corazón te lleva en bendición,
como quien guarda un fuego en su valle
¡Y lo protege con su fiel devoción!
Annabeth Aparicio de León
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