raul snake

A la doñita de la angustia

Vi posar tus ojos en la siembra,

y ahora veo tus ojos aliviados en la cosecha.

Vi tus dedos y tu mente escribiendo el futuro y cargando contigo el rumbo de muchos.

Vi temblar al buen tino resignando a hacerte un guiño.

Observé tus labios apretados en plena meditación armando un rompecabezas en archivos.


Y ahora en tu centro se armó una tormenta que requiere paciencia (paz y ciencia)


Y me disfrazo de tu centinela en esta lucha que es remota.


Aguardo en este sismo tu sonrisa.

Tus besos se borran cada vez más, pero, yo, como todo artista, te pinto los míos las veces que te veo;

y aunque algunos viajan a través de la pantalla, van con la misma ilusión.

Doñita:
No se angustie, más bien, riegue los campos de su vida que pronto la primavera trepará por su espalda

y le recitará al oído esta poesía.