Me voy quedando en tus desvelos,
entre los deseos incumplidos,
con ganas o sin ellas,
todo va pasando.
Se escucha tu eco,
en mi oído,
eco de montaña,
que va extrañado.
Si volviese a empezar de nuevo,
sería en tu sueño más lejano,
con alguna realidad de por medio,
sin fijaciones… sin ese desvelo que me trajo.