El eco de mis versos son los gritos
de pueblos que tiranos sacrifican;
de aquellos que persiguen la justicia
y tienen libertad por compromiso.
Mis letras van tejidas de estoicismo
y nunca a la barbarie se arrodillan;
cediendo sus principios a mentiras
que ocultan las verdades de asesinos.
Mi pluma es una pluma que es forjada
de acero proveniente de Damasco;
lo mismo que Tizona, lleva el alma
que porta del honor su noble manto;
llevando los advientos de esperanzas
a pueblos por abyectos gobernados.
Autor: Aníbal Rodríguez.