El dolor se escurrió por las arterias,
el corazón quedó entre los despojos;
el alma se intoxicó en sus antojos
y la mente sufrió mil noches serias.
Las noches sin alma son tan vacías,
las venas palpitan con agonía,
la mente anhela paz y compañía,
y el alma se evapora en pocos días.
La mente se llenó de la agonía,
el dolor se marchó de las arterias,
pero el alma, vencida y sin arterias,
se apagó entre los restos de aquel día.
El corazón dejó de resistir,
el alma se negó a continuar,
la mente ya no quiso recordar
y las venas cesaron de latir.
14 de julio 2025