Hay de ti, río de vida,
si no andas despierto,
si no eres consciente.
Si no estás completo,
si ya no llevas savia.
Hay de ti, río de vida;
cuando no llevas agua…cuando no llevas alma.
Letras que nacen
del alma, fluyan como
río eterno:
unas veces con tormenta, otras muchas calmo y tierno.
Hay de ti, río de vida,
si tu cauce está vacío,
cuando no llevas sabía...
por estar dormida el alma.
Completo y siempre eterno, que el río fluya libre, de pura vida y savia, que brota desde el alma.
¡Alma que es eterna luz!
presente en cada paso!
¡Por siempre viva el alma, que guía y nunca falla!...
¡Por siempre viva el alma!