Luis de leon

LATIDOS CANSADOS

El corazón,

ese tambor secreto que nunca descansa,

a veces se fatiga,

pierde el ritmo,

se ahoga en silencios que pesan más que el aire.

 

No es traición,

es un susurro de alerta,

un llamado a cuidar

el motor que guarda recuerdos,

el río rojo que nos mantiene en pie.

 

Cada punzada

es un mensaje en clave,

cada falta de aliento

un recordatorio de que somos frágiles,

que la vida no siempre marcha a compás.

 

Y sin embargo,

aun cansado,

aun herido,

el corazón insiste,

se aferra a la esperanza,

late aunque duela,

late porque sabe

que en su insistencia

habita todavía el milagro de vivir.