Quiero nacer en tu pecho,
dormir en tu mente,
vivir en tu boca,
morir en tu piel.
No tengo duda de en que parte canta el norte;
surco mares y enfrento males sabiendo el dónde.
Solo en ti quiero morir,
solo en ti, vida mía.
Tu nombre canto a cielos,
manto de la Orinoquía.
Abre las puertas que me lleven a tu mundo;
pintaré con mil colores hasta el rincón más profundo.
Tus pies guiaré,
tus manos llenaré,
tu frente besaré,
y en ti sembraré.