Gonzalo Gomez Guzman

NOCTURNO

De letras a oscuras, de tinta cansada,
de párpados caídos e ideas volando,
un cuarto mudo, con mil voces hablando.

Ni los rezos, ni las cuentas, ni los cuentos
apagan la máquina, no se apaga
hasta que se funda, explote o se hunda