Ojos cazadores que intimidan,
sonrisa tierna que invita a rendirse,
una nariz que alega raíces,
rizos que cuentan historias.
El sol aparece...
En medio, para ser visto,
un muisca conociendo a su dios.
¡Quieto en su sitio!
No quiere pecar
ni apresurar el idilio.
Más llega la noche
y parece perdido
en fracaso, dispone seguir su camino,
allí, una travesía lo llama en la esquina.
El sol lo llama...
Busca una aventura donde no crecen
A lo lejos ve el sol, nuevamente aparece.
Se trae un aliado, sin miedo a su muerte;
Mira el sol a los ojos y le habla prudente
El sol acepta...
Baila con el sol,
habla con el sol,
se besa con el sol,
y quedan de volver a verse