Te amo así mi Ecuador del alma
por todo tus encantos de valles
montañas ríos y lagunas misteriosas.
Ese oriente que cuando llueve ahí
ha de estar guardado casa, esa sierra
con granizo y sus costas que cuando
llegamos a ella se puede disfrutar
del buen marisco frutas frescas y todas
las maravillas del lcampo.
Si que me gusta mi trabajo, puedo
disfrutar de un buen bocado salido del
mar a la mesa, así como vivo encantado
del país que vivo inspirado, y su belleza
de mujeres de carne y hueso que
amán a su hombre.
Nuestras islas con todo sus encantos
las guardo en mi corazón para toda
la vida.