Antonia Ceada Acevedo

Carta de amor

UNA ROSA ASUSTADA

 

 

         Calladamente te amo…y  te amo a pesar de los demás.

Soy una rosa silenciosa que se asusta en la noche porque duerme el jardinero.

A ti jardinero del vergel  del alma, quiero regalarte, donarte y otorgarte el todo para quedarme sin nada…

Te voy a dar:

Mi cuerpo, mi alma y una eternidad esperada, sin mirar el reloj, para parar los momentos  en infinidades de horas presentes, disfrutándolas sumamente, hasta las milésimas de cada segundo.

Mis sueños donde predomina la esperanza de hacerlos realidad en ti, volando sin alas y llegar hasta tus labios, besarlos y que no sepan de mi.

Deseo embotellar esta ansiedad, esta agonía que llama a las puertas del deseo concentrarlas y una vez añeja dártela a tomar como elixir de vida.

Por mirarte, sin decir nada, aguantare ese dolor, hasta el punto más culminante, pues ahí…ahí no se siente dolor, si no calma, paz.

Compartiré incondicionalmente lo que al compartir me ira matando…

He de respetar tus sentimientos para agrandar los mios.Jamas te hablare de amor para no tener que decirte no.

Entregare a tus manos el más preciado tesoro que poseo: la humildad…

Si lloro, no me preguntes, mas no hallaras respuesta, solo, acaricia mi piel con la yema de tus dedos haciéndome sentir que me elevo hasta alcanzar el cielo, y te amo….

Calladamente, muriendo por día.
-tócame las manos y notaras que estoy gélida, que llevo como aura un rictus mortis

Más no me asusta la oscuridad, si no cuando tu mi jardinero duermes, porque yo en la noche sin tus cuidados soy una rosa masrchita, perdida, pero te amo a pesar de los demás.

“amar es morir de vida”

 

Antonia Ceada Acevedo  ©

 

Ganadora del I certamen de cartas de amor en la ciudad de Lepe (HUELVA)

2001