DianaReydz

\"CARTA DE DESPEDIDA A DANIEL\".

No tenía idea de cómo empezar. Siento rabia por cómo he tenido que terminar las cosas y es que...

Detesto, detesto que pase ésto.
Haber vuelto a confiar y hoy darme cuenta que conmigo eres de una forma y con otras personas de otra.

En el fondo creí que ésto era diferente. Que tú eras diferente.
Te ví como alguien similar a mí y eso me hizo pensar que veíamos las cosas desde un punto de vista parecido.
El punto de dolor.
Pero no.
No eres lo que pensé y es que, eso también estuvo mal de mi parte, pensar que eras como imaginé.

Pero no importa ésto se acaba ahora.

Y es que, justo por ésto evito conectar con las personas, porque no son de fiar, siempre se guardan cosas, cosas que no se por qué no me dicen con sinceridad. Siempre he preferido la verdad, así duela.

Aunque la verdad tampoco me considero intachable, a veces, no soy de fiar. Porque me he traicionado una y otra vez y he expuesto mi alma ante extraños.

Además, lo admito, tampoco te dije que, de algún modo, había empezado a tener sentimientos por ti y no lo hice porque sé que estás pasando por tu duelo y por qué en varias ocasiones me dejaste claro que siempre la amarías a ella, y está bien, jamás quise que dejaras de amarla y espero que no lo hagas. Ella siempre será el amor de tu vida.

Y al escribirte ésta carta que no te voy a enviar, me remuerde la conciencia, pero no por no hacerlo, sino por no entender por qué lo hago, porque caigo en lo mismo, en conectar con personas a la distancia con las que sólo voy a tener contacto por llamada o mensajes de WhatsApp o por una red social.

Por qué soy tan masoquista, porque no es la primera vez que me pasa.

Y no sólo eso, sino cuál es la estupidez que me mueve a contarle mis cosas a alguien que, detenidamente me he puesto a analizar recientemente, no le pone las más mínima atención de considerarlo como importante.

Yo sé, yo sé que no soy el centro del universo, pero si alguien te cuenta algo muy íntimo, mínimo si te interesa un poquito ese alguien le pones cuidado a no olvidar lo que te ha contado.

No, no somos similares, ya lo veo que no. Te idealicé. Lo volví hacer.

Y sin embargo, si tuvieras conciencia de cómo yo llevo grabada cada palabra que me has dicho en tus audios o escrito en confianza, y por ello no las repito una y otra vez cada que conversamos, porque las tengo presente.
Pero tú las mías no.

Seguro porque borras los chats y yo todo lo tengo guardado.


Y qué ilusa que no me daba cuenta.
Más bien, me hice la tonta.

Tú no me quieres. Ni como amiga.

Yo quería quererte, amarte también, lo escribo abiertamente.
Pero ya desde el saber qué soy para ti, me hizo retroceder irrevocablemente y, aún así, desde el saber qué soy para ti, pensé: \"Bueno al menos me quiere como amiga\".
Sin embargo, ni eso.

Una de tus frases tan repetitivas como: \"Está quien quiere estar y quién no, ahí está la puerta\", debió habérmelo dejado en claro.
Y no, no lo quise ver.


Ahora, estoy en carne viva, he abierto los ojos, lato y ardo nuevamente, más he decidido irme.
Romper los lazos que estaba extendiendo hasta donde tú estás.
Y no más.

Me olvidarás, no será difícil.

Yo, con el tiempo, que siempre es mi aliado y con el apoyo de Dios como siempre consolando. Porque sí sí logro olvidar aunque el proceso duela.

Tomaré este nuevo aprendizaje y te desearé felicidad.
Y sé y visualizo la mía y sé que lo que hoy me hacer sentir triste, mañana me dará alegría y diré: \"Sí valió la pena lo que viví para llegar aquí\".

Espero buscar y hallar el mejor desenlace a ésta fugaz conexión, por mí, por ti, y que Dios me ayude y que Dios te ayude.

Pero cada quien por su lado.

Diana Janeth Reyes Diaz 

(Dían Reydz)

08/08/25