Los días son largos, cuando todo lo que crees importante desaparece frente a tí; se hacen cortos cuando disfrutas con alegría la hermosa forma de vivir.
Quieres todo lo que deseas, meditas su resultado y vuelves a considerar; mueren las ideas, apagas las luces y esperas otro día más.
Somos de noche los mejores pensadores del día, deseamos la alegría y la escencia verdadera de amar; solo vendrá la tristeza y la enorme ganas de otra puerta cerrar.
Camino con esperanza, lloran mis tristes ansias de volver a casa con mamá; he pesado en balanza mi sinceridad y hallo un gran vacío, por la falta de integridad.
No es el amor ni la idea de llegar a ser alguien; es el simple hecho de ser amado, no ser de nuevo un cobarde.
Que triste es tu soledad, manchadas con gotas de vino, como sonríes de lo tierno y amoroso; no sacarás fácil sus manchas, solo dejando de ser codicioso.
Mírame tan suave, que sienta ese frío cálido dentro mío; quiero congelarme quedándome viendo tus ojos en pleno delirio.