\"No entregué mi corazón a quien no lo valoraba,
en su lugar, lo guardé para mí,
para aprender a quererme a mí mismo,
y a encontrar la paz en mi propia compañía.
Rompo las cadenas del dolor y la mentira,
me libero de la sombra que me perseguía,
aprendí a volar sin las alas que me rompieron,
y encontré mi voz en el silencio que me impusieron.
De las cenizas de lo que se quemó,
surge un nuevo amanecer, un nuevo yo,
las heridas sanan, las lecciones quedan,
y en el silencio, encuentro mi voz.
Como el ave fénix que renace de sus cenizas,
me elevo de nuevo, con alas renovadas,
el fuego que me consumió, ahora me purifica,
y en mi resurgimiento, encuentro mi verdadera forma.
Mi corazón, una vez herido, ahora late con más fuerza,
mi alma, renovada, se abre a un nuevo amor,
no temo las heridas, porque he aprendido a sanar,
y en este nuevo amor, encuentro mi verdadero valor.\"