¿Por qué no puedo simplemente morir de tristeza?
Porque siento, hasta la tristeza y amargura
impregnada en rostros ajenos.
Debo dejar de fingir que soy normal,
porque siento todo con intensidad,
percibo detalles que nadie más ve
y me atasco en mis pensamientos,
me inundan con posibilidades,
con advertencias.
Mi mente es un mar.
¿ingenua o totalmente llena de inocencia?
El corazón no aprende
tropieza de nuevo con el dolor
de la terrible decepción,
espera reciprocidad
pero tan solo recibe falsedad.
¿A dónde irá todo lo que no digo?
¿A dónde irá todo lo que me guardo?
Tan solo yo sé mi desdicha,
mis penas ocultas.