Se me olvida a menudo,
cada vez más a menudo, que el
tiempo lo borrará todo.
si acaso quedará un hilo de luz
memorial en el que aquella
calle, aquel parque e incluso
aquella esquina de la espera
aparecerá como invenciones
de la mente.
El valor que atrapa, ahora, el tiempo
es de muy dudosa mirada.
Es una flagrante mentira (todo poema es una gran mentira y dentro de ésta está la más grande de las verdades). En una mente sana no cabe la desmemoria.