Los cuerpos destellos del placer
células anfitrionas del descubrimiento
intimidad del corazón con las hormonas.
Los cuerpos estrellas errantes
venidas de los viejos tiempos
horas nuevas de los espíritus
bocanadas de la existencia
.
Los cuerpos brazos del encuentro
agitación infinita de los poros
finitu de las pieles atrapando los sueños
bitácora de angustias y desvaríos.
Los cuerpos se citan ofreciendo sus frutos
sus risas, sus lagrimas, su peregrinaje
incansables búsquedas del fugaz presente
fascinados con el porvenir de la esperanza.
Los cuerpos tienen fe y creencia
reverenciando el silencio de la ternura
piadosos con los olvidos
encendidos como faroles invisibles
alumbrando la vorágine de la vida.
Los cuerpos se arrugan
se mueren un día sin anuncios
se marchan, se vuelven intocables
resucitan con el tiempo
en la memoria de los afectos.
EH