Denise Arredondo

Mi oro dorado

Mi oro dorado.

 

 

Hoy me atrevo a escribirte desde el amor, desde ese lado mío que apela a la niñez, que se enamora de una mirada, que siente como si aún estuviese atravesando la adolescencia.

 

Hoy me atrevo a escribirte desde el amor, desde mi lado más vulnerable.

Desde mi lado que no se ciega con el deseo, si no con otra pulsión.

 

Mi oro dorado

Aquel que brilla todo el tiempo y yo miro desde lejos, con una pobreza tibia en mis manos que no me deja acceder a él.

 

Porque sé que el oro es difícil de alcanzar, ese oro dorado no es para cualquier mercenario.

 

Y yo…

Yo soy un simple comerciante, que regala letras, ni siquiera las vende.

¿Cómo podría vender algo que refleja el sentir?

 

Mi oro dorado

Aquel que observó

Que anhelo

Que quiero

Que amo

Que deseo

Y que duele…

 

Duele tanto no poder acceder a mi oro dorado.