cansancio

un valle olvidado

gotas de vino caen sobre mis ojos,

estrellas ebrias

cariño y el filo de una daga,

desperté ardiendo en una banca 

confundido,

nervioso,

antes de irme deje una carta

en la orilla de la ventana,

volveré al valle de los recuerdos 

a regar mis plantas,

germinara lo que alimenta la melancolía.

 

un ruido me acompaña,

descansa, 

ya encontrare la manera de llevarnos bien,

aunque no me escuches.