Añoro los besos que no he dado
en el pasado…
Añoro los abrazos que me dabas
con el alma…
añoro tus ojos y tu cara
porcelana…
añoro las caricias del pecado
sin dudarlo…
Me pierdo en los recuerdos del pasado
perdido ando…
perdido entre tus pechos y tus muslos
¡Ay tus muslos!…
me alejo de lo excelso de tu mundo
fecundo…
sumido entre la bruma de tu llanto
sin buscarlo.
Te quiero, no lo niego, es imposible
¡te quiero…!
te quiero como nadie te ha querido
o eso creo…
te quiero como un animal herido
te quiero…
para mi eres algo imprescindible
sensible...
Te extraño como el aire que respiro
¿Me crees?
te extraño como el niño a su juguete
¿lo eres…?
contigo queda claro mi destino
¿Contigo…?
sabiendo a ciencia cierta que me quieres
¿Me quieres?
El mismo poema sin el pie quebrado...:
Añoro los besos que no he dado
Añoro los abrazos que me dabas
añoro tus ojos y tu cara
añoro las caricias del pecado.
Me pierdo en los recuerdos del pasado
perdido entre tus pechos y tus muslos
me alejo de lo excelso de tu mundo
sumido entre la bruma de tu llanto.
Te quiero, no lo niego, es imposible
te quiero como nadie te ha querido
te quiero como un animal herido
para mi eres algo imprescindible.
Te extraño como el aire que respiro
te extraño como el niño a su juguete
contigo queda claro mi destino
sabiendo a ciencia cierta que me quieres.