El cielo está llorando tristemente,
hay poetas, que siendo, no creen serlo
quieren que se los digan, para creerlo,
ser, o no ser, está siempre en la mente.
El sol, es sol, porque siempre calienta,
el sol, es sol, porque siempre ilumina,
cómo la lluvia no siempre tan fina,
convertida en fría y cruda tormenta.
Hay rayitos de sol, tan deliciosos,
cómo gotitas de agua siempre fresca,
tú, poeta que vas buscando pesca,
todo poema es siempre tan honroso.
Sólo hay que escribir, con gusto, sin pena
que la recompensa será muy buena.
Todos los derechos reservados
Salvador Santoyo Sánchez
01/junio/ 2025