Comes callada
Caes en cuenta
de cuantas
y cuentas entre lágrimas
próximas a portar en tu vestir.
Enferma de tristeza
Y no adormeces tu pena con lástima ajena
De tanto que te quieres
lástima es, por final lo que sientes de tu vivir
Terca,
Testaruda,
Entretenida en tu monólogo
Por tu avaricia ya ni tu voz es sabida
Nadie te entiende,
Por lo menos no como te gustase
Nadie lo hará