Se retorcerán las hojas este otoño
Yo pobre árbol, a veces lloro
Mire a mi alrededor y me siento solo
Quien pudiera devolverme ese color que tanto imploro
El sol se marcha fugazmente
Y recuerdos de verano permanecerán en mi mente.
¿A quiénes he visto esa mañana tan alegre?
Desde la corteza hasta mi tan querida medula
Pobres enamorados, mi cambium no es apto
Quizá, para un amor tan cálido
Prefiero esperar, pensar, olvidar
Estar o quizá entrar
Es cauteloso pensar que un día
Mi amor, ya no estes mas
Será presente en ti tu manantial sin sombras.
Cada vez que miro mi suelo puedo ver el universo entero.
Pero ¿dónde dejaste tu paz? «En cada herida»
me contestan tus ojos anegados por una muerte sabia y pasiva.