Amarte fue mi destino,
perderte mi perdición.
Ese final tan mezquino
acabó en una traición.
No sé si supe quererte
como ese amor demandaba,
más intenté retenerte
cuando vi que agonizaba.
Ya no hay gravedad que ate
mi memoria a tu costado,
y en este triste combate
quedé a la deriva atado.
Me pesa el haber sufrido
por la gente equivocada.
Todo ese tiempo perdido
es una cuenta saldada.
Pronto lograré olvidarte,
borrarte de mi presencia.
Al no tener que extrañarte,
lograré evitar tu ausencia.
Classman