En que venas vuestras la sangre corre
de una vil alimaña renegada,
¡Anteros, traidor! Es ya comprobada
la felonía que en tu razón recorre,
Habéis hecho de mi espíritu que modorre;
ni atañido ni vista contestada,
ni mi escasa ilusión por vos vengada,
ni vuestro obtuso hermano me socorre.
Hacéis blasfemia a vuestra madre hermosa,
que mala ausencia también padece ella,
todos me hacéis hoyo en vida engañosa.
Os aborrezco a vos y a mi querella,
vos por perfidia de habla mentirosa
y ella, por fatigosa y espantosa.