EL CAOS EFICIENTE DE CIUDADES Y PUEBLOS
Llama más la atención el desorden
de los espacios urbanos, de los modificados
por la mano del hombre, que el de los grandes espacios
silvestres, que la desorganización por ejemplo
de las grandes montañas, con sus imprevistos valles abruptos
y sus conos volcánicos de repente perfectos.
Llama la atención como se extienden
las ciudades con arreglo a un plan general,
pero nunca demasiado general, que no incluye los rincones sobrantes,
la altura en concreto de las tapias, los ligeros desniveles que salvan
a veces unos pocos escalones o el montículo sobreviviente
al trazado de la avenida y atrapado en medio; en fin,
la serie de irregularidades y atentados/de los propietarios
contra la organización del conjunto. Sorprende más
y es más original la superficie urbana,
o urbanizada a medias, por la distinta altura que presentan
las azoteas que se pueden divisar sobre el mar de los bloques
de apartamentos,
tanto en los núcleos urbanos de Norteamérica
como en cualquier otra aglomeración de almas.
Gaspar Jover Polo