Llevo más de 9,000 días vivo,
breves momentos los recuerdo,
pero nunca olvidaré aquella vez:
mi querido cometa radiante,
aquella vez que me llevaste contigo.
Mis ojos se llenaron de tu magia,
me mostraste la felicidad desde las alturas,
desde el espacio sideral que solo tú
me pudiste mostrar.
Espero volver a verte pronto,
te estoy esperando con ansias,
y volver a perderme en tus brazos,
con tu radiante sonrisa, tus brillantes ojos,
junto a tu cálido corazón.
Ahora conozco el adictivo sabor
de lo que es la pasión,
mi querido amor de primavera.