Lourdes Aguilar

DOMINGO DE RAMOS

Bajo el sol intenso hace siglos  

Acompañado por sus apóstoles 

Ejércitos de ángeles contemplaron  

La entrada triunfante del Salvador 

Rey de reyes, Señor de señores 

No entró con vestiduras de seda 

No llevaba cetro o corona 

Ni a cuestas en palanquín enjoyado 

Pero todo su ser majestad desprendía 

Sobre el burro que humilde montaba 

Mientras la gente cantaba Hossana 

Escoltando tu camino con palmas 

Pues por igual enseñó la palabra 

Al pobre, al rico, no importaba 

Pues tu palabra calma las tempestades 

Y cualquier enfermedad y dolencia 

En un instante a tu mando ya cede 

Para ti no hay imposibles ni muerte 

A ti a quien hasta el demonio se rinde 

Cordero inocente que a los niños 

Con amor profundo los llamaste 

Luz y vida que al ingrato mundo 

La esperanza y la fe has traído 

Para resucitar el alma errada 

Tú que vives y reinas por siempre 

Aunque todavía no aceptemos 

Que el reino más maravilloso existe 

Pero a éste mundo no pertenece