Albin Lainez

amalgama

 

 

  

 

Al amparo de la oscuridad,

escruto tu estampa.

Me reconforta esa lejana presencia

envuelta por sombras, donde las ansias

trazan descargas.

La noche es refugio y nos envuelve.

Percibo el aroma distante de tu piel cobriza,

mientras irradio mensajes

desde el incandascente límite orgánico.

Adivino tu pulso, tu espectativa.

Vibro en la misma sintonía,

porque el tren de los deseos que nos transporta

circula por un sólo carril.

Y puedo

captar el gesto seductor

cuando recogés tus cabellos,

y los pensamientos urgentes que te inquietan

y me agitan. Mudamente.

 

Lo maravilloso de conectarnos

es que no hacen falta palabras

ni recintos espléndidos,

para descifrar la clave de la necesidad

y el deseo,

basta con el magnetismo del aire cálido

que nos separa.

¡ Embriaguemos a luces intrusas

para que cesen su fulgor !

 

En la densa intimidad

nuestro ritual cobra vida.

Y así,

convertidos en cerrada bruma

nos amalgaremos hasta desaparecer.

Huyendo del alba