Miles de días vividos,
miles de días por vivir.
Hoy aquí, mañana no lo sé,
donde el viento me lleve,
y sin mayor resistencia,
ahí estaré, esperando tus caricias.
Oh, vida, frenético titiritero, y yo tu marioneta,
consciente de tu voluntad,
ignorante de tu motivar.
¿Seré simplemente una pieza en tu teatro?
Me pregunto qué interpreto;
¿Presidente?, ¿disfraz de árbol?, ¿amigo sin nombre?
¿Llegará el momento de mi gloria?
Sabes que me gustan los giros inesperados,
con una gran orquesta y público de todo el mundo,
donde me alce en un trono de oro
y me abrace mi buen amor.
¿Cuánto tiempo más tendré que esperar?
¿Será verdad que la paz existe?
Donde el viento cante y el sol dance,
donde me envuelva el suspiro de tu corazón
y me ensordezca tu calor.
Oh, querida vida…