Todos estamos conectados:
a lugares, a personas, a momentos.
El destino nos acompaña eternamente,
mediante vínculos, vida tras vida.
Descubrir hacia dónde nos conduce
es nuestro propósito en la vida.
¿Sabes quién maneja estos lazos?
Quisiera agradecerle, porque…
Cuando nuestros ojos se cruzaron,
un destello rojo iluminó nuestras almas.
Y sin esfuerzo, en tan poco tiempo,
supimos todo, como si ya nos conociéramos.
Supe que eras quien busqué toda mi vida,
y con quien espero pasar la eternidad:
en esta vida,
en la siguiente,
o en la siguiente…