Enrique Fl. Chaidez

Contemplación callada

Quise que la visión del horizonte 
inspirara a mi hambriento corazón, 
como si la contemplación callada 
de aquello hermoso fuera mi alimento.

Solo quise con ávida ternura
probar las oleadas misteriosas
de bellísima luz entre fronteras
y ventanas abiertas en el cielo.