Buenas noches, mi ángel,
mientras duermes, te como a besos,
miro tus ojos y te cuento cuentos.
Dulces sueños, mi amor,
mientras sueñas, juguemos al escondite,
a los indios y a montar en los caballitos,
¡Príncipe valiente!
Buenos días, mi tesoro, que precioso eres:
los cabellos rizos de oro; risa de luz y cascabeles.
Dame las manos mi rey, el sol despertó,
¡ Dame un te quiero ! ¡ Abrázame mi amor !
Te quiero mucho, mi vida;
no sueltes mis manos, volando vamos
con las alas del dolor.